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Gravel, el «viejo» ciclismo que ahora es tendencia

Gravel, es el manillar curvo que cada vez se pasea más por los caminos que antes sólo frecuentaban las bicicletas de montaña. Es una modalidad, si es que se puede llegar a denominar así, o estilo de bicicleta, que toma su nombre de los caminos y pistas interminables de grava de Estados Unidos. Vendría a ser un híbrido entre una bicicleta de carretera y otra de montaña. Con su expansión en el mundo ciclista y popularización entre los aficionados, podemos decir que, la imagen de los ciclistas pedaleando por carreteras de tierra en los Tours de Francia de los años 30, tienen hoy un nombre en la industria del ciclismo: el Gravel.

¿QUÉ ES EXACTAMENTE UNA BICICLETA GRAVEL?

Como os adelantamos al comienzo de este post, las bicicletas gravel son bicis que ofrecen lo mejor de una bicicleta de carretera al mismo tiempo que abren las interesantes posibilidades que ofrece una bici de montaña. Este tipo de bicicleta viene a ser una mezcla de componentes eficientes de estas modalidades, consiguiendo así una gravel todoterreno adaptable a muchos tipos de terreno y circunstancias.

Aparentemente puede parecer una bicicleta de carretera, pero si nos fijamos más en los detalles, también podríamos catalogarla como bicicleta de montaña ¿Cómo es esto? La bicicleta gravel no es muy diferente a una bicicleta de ciclocross pero están pensadas para un uso de larga distancia por sus especificaciones técnicas. Estas especificaciones hacen que sean bicicletas mucho más polivalentes por el diseño de su geometría (mucho más relajada) con otros ángulos y un cuadro reforzado para mayor comodidad y absorción, además de los nuevos componentes.

Con una bicicleta gravel, con su manillar curvo y algo más ancho, podremos pedalear por carretera con una postura más o menos aerodinámica, además de poder usarla por caminos con neumáticos anchos, cercanos al volumen de cubierta de bicicleta de montaña ya que el paso de rueda permite montarlos.

En resumen, este tipo de bicicleta gravel, cada vez con más adeptos, te va a permitir disfrutar de ambas disciplinas con una mayor versatilidad y confort. ¿Alguien da más?

¿DE DÓNDE VIENE ESTA “NUEVA” TENDENCIA?

Echando la vista atrás con esto del gravel, podemos advertir que lo que parece que surgió ayer como quien dice, en realidad ha estado ahí desde siempre.

Sólo tenemos que pararnos a pensar un poco: ¿Cómo y por dónde pedaleaba los ciclistas cuándo sólo una ínfima parte de las carreteras estaban asfaltadas? Pues sí, efectivamente: por pistas de tierra y grava. Entonces… ¿Debemos considerar que las gravel son realmente tan novedosas? Quizá no.

Teniendo en cuenta que esta forma de desplazamiento ya existía en medio mundo, sobre todo en zonas rurales donde la bicicleta se usaba para recorrer todo tipo de terrenos, en su mayoría no asfaltados, quizá, esta “nueva” modalidad que se está poniendo tan de moda, no sea tan nueva. Las primeras bicicletas estaban pensadas precisamente para este tipo de caminos sin asfaltar por lo que ¿podríamos considerarlas bicicletas gravel? El concepto parece haber estado ahí desde siempre, pero no es hasta hace unos años cuando se ha empezado a extender su uso, tal y como las conocemos ahora. Así, poco a poco se están popularizando en Europa, aunque en EEUU ya llevan bastante tiempo vendiéndose más bicicletas gravel que bicicletas de carretera.

Otro dato es que algunas de las carreras más populares y que todos conocemos actualmente, son el famoso Tour de Francia, el Giro de Italia o el París-Roubaix…se remontan a finales del Siglo XIX cuando, evidentemente, no existían las carreteras y pistas por las que practicamos ciclismo hoy en día. Las bicicletas de carretera, ciclocross, las de montaña y la BMX, fueron las bicis que se consolidaron para la práctica deportiva, pero los fabricantes, muy astutos siempre ellos, han visto un enorme filón, atendiendo a las necesidades y satisfacción del usuario, empezando así a desarrollar las que hoy se están denominando gravel.

Actualmente, sobre todo en España, sus ventas se empiezan a disparar y ya es raro ver una marca que no cuente en su catálogo con algún modelo de este tipo de bicicleta. Versatilidad y diversión son los adjetivos que acompañan sin duda a las gravel.

Actualmente, sobre todo en España, sus ventas se empiezan a disparar y ya es raro ver una marca que no cuente en su catálogo con algún modelo de este tipo de bicicleta. Versatilidad y diversión son los adjetivos que acompañan sin duda a las gravel.

EL MUNDO GRAVEL

Alrededor de esta “nueva” modalidad está surgiendo toda una cultura y filosofías propias ya que tienen una manera distinta de entender el ciclismo respecto a otras modalidades.

El acero, por ejemplo, material más pesado pero noble, vuelve a recuperar el valor que pudo haber perdido frente al carbono. Así como la propia indumentaria del buen gravero, que abandona la lycra y ropa ajustada por otro tipo de vestimenta, quizá menos adecuada para practicar este deporte, pero más distintiva para esta modalidad.

Por otro lado, y aunque su representación más competitiva la encontremos en la Dirty Kanza, dura carrera de EEUU de más de 300 kilómetros, lo cierto es que el gravel no tiene tanto espíritu competitivo como otras modalidades más extendidas popularmente. La gravel funciona a base de quedadas donde el tiempo y la velocidad son lo de menos y lo que verdaderamente importa es que el recorrido sea atractivo y divertido.

Para concluir, apuntaros que este tipo de bicicleta parece estar encontrando su sitio en el ciclismo de viajes. Su polivalencia hace que sea perfecta para transitar todo tipo de terrenos de forma cómoda. Además, el bikepacking (sistemas de fijación de equipajes) muy de moda últimamente, también tiene algo de culpa en esta tendencia ya que son fácilmente adaptables a las gravel.

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